viernes, 16 de diciembre de 2016

Cuento navideño

Caminaba en las innumerables calles de la ciudad capital y no negaba que estábamos a vísperas del clima navideño, los ojos por parte de la gente no se despegaban de las vitrinas seguro para comprar un pequeño regalo por las fiestas, luego de tanto trajín mis ojos no pudo despegarse de algo que marcó mis pasos en aquella vereda, no era precisamente algo que buscaba, pero cierta sazón me dio un pensamiento orbitado luego y sobre todo de las grandes intenciones que pasaba. Pues era la imagen no acostumbrada a mis ojos como todas aquellas en línea, espacios con cierta calidez tal vez, algo se caracterizaba ahí y no era sus grandes filudos dientes sino de la simbología que transmitía a todos, la gente lo veía y marcaba sonrisas como un cuento visual, otros con una simpleza se tomaban fotos mostrando una buena onda, pero como dije, algo peculiar tenían sus dientes. No sé si es de buena suerte pero seguí el tono y le di mi valiosa cámara a un transeúnte y por favor le dije una fotito con el fulano, el señor mostraba modestia con cierta alegría diría hasta sonar el flash esperado, bueno, creí haber hecho algo positivo ese día y me dirigí a mi casa con el pensamiento en vista de la ocurrido. Al llegar la noche me dispuse a dar un baño característico y a dormir con ansias, agarré bien la almohada para posicionar mi cabeza en el lado izquierdo y cerrando mis ojos me declaré dormido hasta el nuevo amanecer. En esa noche parece que todo regresó al inicio, sí, nuevamente estuve en ese jirón donde estaban esas personas con el glamour y vi de nuevo a todas esas personas que pasaron por ahí y se tomaron innumerables fotos con aquella imagen, la magia envolvió el ambiente de pronto, aquella imagen instalada cobró vida repentinamente y dijo: RAWRR!! como en sus viejos tiempos y comenzó en seguida a corretearlos a todos sobre todo los que se tomaron fotos cuando estaba inmóvil, su tamaño era para temerle porque pasaba los dos metros y medio de alto con un rugido ensordecedor sobre todo cuando abría su enorme boca, la alegría de aquella gente se volvió miedo y se escondían en las tiendas desesperados para entrar, todos se empujaban sin remedio haciendo un gran escándalo, se olvidaron de los regalos y los paquetes que tenían consigo los botaron, agarraban a sus criaturas para huir por sus vidas. La pregunta que me hice luego fue. Yo estaba también ahí y vi el preciso momento cuando semejante criatura se me vino encima, quería devorarme con su enorme boca pero no lo hizo, sus fríos ojos e insensibles parecieron decirme algo y no logré entender hasta el siguiente día. Al despertar todo lo tenía fresco, pero olvidé escribirlo en una hoja, no tenía a la mano lápiz y papel y pensé retenerlo en mi mente. Cuando me aseaba en el baño y salí con el peine en la mano para darme una peinada clásica acostumbrada, dicho pensamiento se desvaneció y quedé con la intriga del significado de aquel sueño, pero la idea lo tenía claro, no me atacó por algo, a comparación de los demás que les recorría sin cesar, entonces la respuesta estaba en mi, en mi pasado remoto, tenía un pasado escondido el cual merecía su abordaje y sin pensarlo mucho me acordé de algo en especial, fue una figura colosal que estaba en mi folder escondido en mi escritorio, tenía pinta de no hojearlo hace mucho tiempo porque el polvo le rondaba, asimismo de lo bien escondido entre las demás cosas, las hojas estaban casi amarillentas y el olor a guardado era enérgico y resolvió sin duda el embarazo. Recordé entonces en ese momento mi fanatismo a esas criaturas y ese folder fue el último destello en mi mente, estaban impresas en hojas varios tipos de dinosaurios como: Diplodocus, Tiranosaurio, Anquilosaurio, Estegosaurio, Triceratops entre otros. Mi memoria volvió a mi adolescencia cuando los hacía a plastilina como los innumerables dibujos en hojas de cuadernos baratos, jugaba con eso en un tiempo era mi afanosa diversión y creí dejar de lado con los años, pero aquel recuerdo regresó cuando vi a ese tiranosaurio en forma de modelo con su gorro navideño. Casi siempre esos sueños vuelven en las noches y es como un alerta, en vez de tenerle miedo traté de verlo como una señal de advertencia y parece que este es el significado más próximo a lo visto, me sentí bendecido entonces en el momento que no pudo hacerme nada mientras el lagarto tirano más conocido en el mundo de la paleontología correteaba a los demás, el hecho de tomarse una foto con el T-rex cambió el sentido a las cosas, no tuve un pensamiento negativo en el día, pero fue como una primicia diferente a lo usual, comencé entonces a ver más detenidamente la foto de ese día y en verdad siempre nos acogeremos a lo distinto, a algo que cambie quizá nuestra manera de ver los objetos. Acaso es un cambio necesario, la imagen del lagarto fue todo un éxito, en toda esa temporada navideña fue incontable la cantidad de personas que se tomaron una foto con el retrato, su alegría se bordaba en su aura, creí en una mala señal que me traería mala suerte pero el sueño reveló un pensamiento desigual, ya era parte de su equipo en la adolescencia y sin remediarlo más me fui corriendo a comprar la bendecida plastilina.

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